¨El zumbido de una mos… Perfora mis oíd… Igual que un taladro invis
… Partiendo mis tímpanos a la mit¨
La mujer sigue hablando… Pero su voz es más suave… No es molesta… sólo que no entiendo… No tengo ni una ¡puta idea¡ de lo que me quiere decir… Es… como si estuviera hablando en otr.. idioma.
Sigue… repitiendo… las mismas frases: ¨medicamentos¨, ¨control¨, ¨estrés¨… yo estoy bien… simplemente soy callado… me fastidia responder… prefiero guardar las respuestas para mí… Me gusta hablar mucho con mi mente… todo el tiempo… es como si se apagara el mundo de alrededor.
Después de ¡todas las preguntas ¡ mi cabeza permanece sobre la mesa… Es fría… dura como el mármol.
Vienen a por mí… Es tiempo de alimentar mi cuerpo, aunque yo artículo que no me apetece nada, me ponen las esposas; pese a que no tenga intenciones de quebrarles el cuello… Al menos no esta vez.
Cuando duermo, en mis sueños siempre aparece Tara; una deidad con forma humana; la perfecta definición de que dios existe y lleva su nombre. Su sexo era la ambrosia que alimentaba mi espíritu, mi pecho se inflamaba cuando sentía su presencia… Cuando todav.. la sent… En el mundo de los mort…
La caja… donde paso la mayoría de mi irrealidad, o quimérica existencia; donde se proyectan escenas en las paredes acolchadas; imágenes de ella fluyendo en rojo carmín, su cuerpo enraizado con otro, y yo con ganas de arrancarles las entrañas. De sajarle mí rabia, dársela toda en una pastilla y ¡así¡ no le entrarían… ¡nunca¡ ¡deseos¡ ¡de volverse a marchar¡.
Todo siempre es igual aquí, el tiempo decidió irse a un oscuro rincón… esconderse allí, en donde nada se mueve…Donde todo permanece quieto y en silencio.